Hay una situación que se repita día tras día hora tras hora en la puerta de Icade, una taco de panfletos, "flyers", promociones o como queráis llamarlo se reparten a los alumnos que entran y salen. Además, es curioso como estos folletos son muy variados, desde ofertas de restaurantes, academias o nuevas tiendas de ropa. Muchas veces incluso, encontramos incluso "promoción invasiva" que llena nuestras clases de folletos encima de las mesas para que no tengamos otra opción que mirarlos cuando nos sentemos en el sitio.
Tendemos a pensar que este tipo de promoción de las cosas no causa efecto en el consumidor ya que simplemente nos dedicamos a coger los folletos y tirarlos a la basura. Sin embargo, si que tiene un efecto directo sobre el consumidor.
Buscando en la red ventajas que puede tener el reparto de estos panfletos, encontramos que pueden tener dos: "tienen doble función: anunciar las promociones del establecimiento, y dar notoriedad a la marca". Esto quiere decir que en esos 10 metros que tenemos el panfleto en la mano (tiempo suficiente para ver por encima su contenido y de quien viene), este es capaz de cumplir con su función de publicidad: ya conocemos el producto, ya nos suena el lugar (suele estar cerca de donde recibes el panfleto), y, en la mayoría de los casos, tenemos una oferta en la mano que puede hacer que no tiremos el flyer a la basura.
Por lo tanto, encontramos dos tipos de consumidores aquí. En primer lugar, los que aprovechan las ofertas y buscan beneficiarse de la recibida en el panfleto yendo al establecimiento y ejercitándola, y el que simplemente coge el panfleto y lo tira, pero ya sabe de la existencia de la marca, y de un posible lugar para satisfacer una necesidad en un momento dado. Aunque el primer tipo de consumidor genere un beneficio más directo a la empresa, ambos son muy interesantes para esta, ya que el segundo logra conocer la marca, y sabe que puede acudir cuando tenga una necesidad que el establecimiento se la pueda satisfacer.
Es importante ver también donde se colocan estos repartidores. Su objetivo de mercado suelen ser jóvenes que están muy interesados en ahorrar dinero debido a que normalmente son los que mas limitados tienen sus recursos económicos. Es por esto que frecuentan las universidades, salidas de colegio o salidas de metro (muy pocas veces les veremos en la puerta de tiendas de lujo o calles como Velázquez).
Por tanto, aunque cuando cogemos un panfleto de estos nos creemos que vaya gasto absurdo, seguramente en lo que tardemos en pensar eso, hayamos retenido el nombre de la empresa que lo vende, y ellos hayan conseguido su objetivo, darse a conocer...

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